<?xml version="1.0"?><!DOCTYPE rdf:RDF SYSTEM "http://dublincore.org/documents/2000/11/dcmes-xml/dcmes-xml-dtd.dtd"><rdf:RDF xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><rdf:Description about="https://rches.utem.cl/articulos/en-homenaje-sergio-ceppi-mayol-de-lupe-1911-1994-y-la-etica-empresarial/"><dc:title>En homenaje: Sergio Ceppi Mayol de Lupé (1911-1994) y la ética empresarial</dc:title></rdf:Description><article><front><journal-meta><journal-title>En homenaje: Sergio Ceppi Mayol de Lupé (1911-1994) y la ética empresarial</journal-title></journal-meta><article-meta></article-meta></front><body><![CDATA[&lt;p&gt;Hablar de Sergio Enrique Ceppi Di Lecco Mayol de Lup&eacute; (1911-1994), de padre suizo-italiano y de madre francesa, es evocar aquellos a&ntilde;os, de mediados y fines de los a&ntilde;os ochenta, en los cuales el Instituto Profesional de Santiago (IPS), bajo la figura de un rector delegado, intentaba consolidarse como una instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior relevante en un contexto de varias universidades nacientes. Don Sergio, como nos refer&iacute;amos a &eacute;l en aquel tiempo, m&aacute;s que un profesor de la disciplina de la administraci&oacute;n, era un hombre que hab&iacute;a extra&iacute;do de su cuantiosa experiencia de vida las lecciones m&aacute;s preciadas para entreg&aacute;rselas a sus colegas m&aacute;s j&oacute;venes, de la misma forma que a sus estudiantes, centradas siempre en que la existencia s&oacute;lo tiene sentido cuando se est&aacute; al servicio de los dem&aacute;s y de la b&uacute;squeda del bien com&uacute;n. Los antecedentes que iremos presentando a continuaci&oacute;n son pruebas de ello. Pero, antes de hablar de sus muchas dotes como persona o ser humano, hagamos un recorrido por su vida profesional, variada y fruct&iacute;fera.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img loading=&quot;lazy&quot; decoding=&quot;async&quot; class=&quot;aligncenter size-full wp-image-2712&quot; src=&quot;https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/sceppi.jpg&quot; alt=&quot;&quot; width=&quot;272&quot; height=&quot;276&quot; srcset=&quot;https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/sceppi.jpg 272w, https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/sceppi-200x203.jpg 200w, https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/sceppi-150x152.jpg 150w&quot; sizes=&quot;auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;text-align: center&quot;&gt;&lt;em&gt;Sergio Enrique Ceppi Di Lecco Mayol de Lup&eacute; (1911-1994). Fuente: archivo familiar.&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Don Sergio se inici&oacute; como empresario agr&iacute;cola para luego ingresar, en 1946, a la Corporaci&oacute;n de Fomento de la Producci&oacute;n (Corfo), primero al Servicio de Equipos Agr&iacute;colas Mecanizados y luego al Departamento de Finanzas y al Departamento de Desarrollo Regional. Durante el Gobierno de Jorge Alessandri Rodr&iacute;guez, ocup&oacute; el cargo de jefe de gabinete del Ministerio de Econom&iacute;a. Tambi&eacute;n se desempe&ntilde;&oacute; en el Instituto de Organizaci&oacute;n y Administraci&oacute;n de Empresas (Insora) de la Universidad de Chile. En todas estas funciones colabor&oacute; en la creaci&oacute;n y gesti&oacute;n del proceso de industrializaci&oacute;n y desarrollo del pa&iacute;s. Sin perjuicio de sus actividades profesionales, don Sergio fue elegido regidor de la Ilustre Municipalidad de La Cisterna y, luego, designado alcalde de dicha corporaci&oacute;n. Desde ese cargo organiz&oacute; la Confederaci&oacute;n Nacional de Municipalidades, organismo que presidi&oacute; durante m&aacute;s de un decenio (1951-1962). En 1970 viaj&oacute; a Washington D. C., ingresando como funcionario de la Organizaci&oacute;n de Estados Americanos (OEA). Posteriormente, en 1979, se traslad&oacute; a Caracas (Venezuela) para ocupar el cargo de asesor del director del Centro Interamericano para el Planeamiento de la Educaci&oacute;n (Cinteaplan). En 1981 decidi&oacute; regresar a Chile para dedicarse a la docencia. En su mandato docente se desempe&ntilde;&oacute; como profesor de la c&aacute;tedra de Administraci&oacute;n en la Facultad de Econom&iacute;a de la Universidad de Santiago (Usach) hasta 1987, realizando lo mismo en el Instituto Profesional de Santiago hasta fines de 1993, a&ntilde;o en que este &uacute;ltimo pas&oacute; a denominarse Universidad Tecnol&oacute;gica Metropolitana, su continuadora legal, proyecto por el cual don Sergio se la jug&oacute; en todos los frentes, mediante sus m&uacute;ltiples contactos, apoyando inteligentemente a Luis Pinto Faverio, rector de la &eacute;poca y a quien siempre aconsej&oacute; con miras a resguardar el mejor porvenir o destino de la instituci&oacute;n que hoy nos enorgullece. Se debe agregar que ayud&oacute; a crear la (primera) Asociaci&oacute;n de Acad&eacute;micos en el IPS y que la presidi&oacute; cuando se lo necesit&oacute;. Tanta fue su contribuci&oacute;n, que este rector en ejercicio solicit&oacute; especialmente ser portador de la urna durante su sepelio, al cual concurrieron masivamente sus familiares, amigos y colegas, adem&aacute;s de un n&uacute;mero indeterminado de estudiantes. Eso s&iacute;, don Sergio alcanz&oacute; a ver el fruto de la que tal vez fue su &uacute;ltima obra maestra.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Para una Facultad de Administraci&oacute;n y Econom&iacute;a (FAE), como la nuestra, resulta del todo interesante conocer c&oacute;mo nace la denominaci&oacute;n profesional de ingeniero comercial. La historia no oficial se&ntilde;ala que unos j&oacute;venes entusiastas, egresados de la ense&ntilde;anza comercial, uno de ellos don Sergio, solicitaron apoyo del entonces exministro Pedro Aguirre Cerda para crear una Escuela de Econom&iacute;a en la Universidad de Chile. Poco tiempo despu&eacute;s, las publicaciones de los anales de esa universidad dan cuenta de que, con el impulso de Aguirre Cerda, el 18 de octubre de 1934 un grupo de acad&eacute;micos de la Universidad de Chile apoy&oacute; este emblem&aacute;tico proyecto, el cual fue ratificado por el Consejo Universitario y luego por el Ministerio de Educaci&oacute;n (1935), que dio origen a la Facultad de Comercio y Econom&iacute;a Industrial, siendo la primera instituci&oacute;n universitaria chilena de car&aacute;cter laica dedicada al estudio de la econom&iacute;a. Los esfuerzos de don Sergio, a quien se fueron sumando otros j&oacute;venes pioneros, se vieron reflejados en el Decreto Universitario de 1939, fecha en que el Consejo Universitario otorg&oacute; el t&iacute;tulo de ingeniero comercial a sus primeros egresados, entre los que tambi&eacute;n se cuenta don Sergio, quien m&aacute;s tarde obtuvo tambi&eacute;n el grado de mag&iacute;ster en administraci&oacute;n. Entre otras iniciativas acometidas por nuestro personaje, est&aacute; el haber sido miembro fundador del Colegio de Ingenieros de Chile y presidente de la Asociaci&oacute;n de Ingenieros Comerciales de la Universidad de Chile.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No est&aacute; dem&aacute;s alabar otras facetas de don Sergio, entre las que est&aacute; la de escritor de cuentos, publicados por editorial Nascimento, muy bien recibidos por el periodismo cr&iacute;tico de la &eacute;poca y los libros publicados p&oacute;stumamente en Amazon.com. Tambi&eacute;n su labor de investigador que, junto con otros colaboradores, dio vida al libro Chile, 100 a&ntilde;os de industria (1883-1983), patrocinado por la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), texto insoslayable hasta hoy sobre la historia de la industria chilena y su desarrollo. No podemos dejar de destacar adem&aacute;s su libro acad&eacute;mico y de referencia Administraci&oacute;n: Creaci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas, escrito en nuestras aulas bajo el sello de Ediciones Instituto Profesional de Santiago.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Otra faceta fue su cari&ntilde;o y gestiones para el avance de la comuna de La Cisterna, reconocido por su poblaci&oacute;n, de la cual ya se&ntilde;alamos fue regidor y alcalde en dos oportunidades, que le ha valido el justo homenaje hasta el d&iacute;a de hoy mediante una calle que lleva su nombre, de la misma manera que el de un edificio en dicha calle y el de la plaza aleda&ntilde;a a este &uacute;ltimo. Es m&aacute;s, junto a esta plaza funciona en la actualidad el Club Deportivo Sergio Ceppi, llamado as&iacute; en honor a don Sergio, socio honorario de la instituci&oacute;n, qui&eacute;n cedi&oacute; en su momento (a mediados del siglo pasado) el terreno en donde se construy&oacute; la cancha y sede del Club. En la actualidad es considerado uno de los clubes m&aacute;s importantes en la formaci&oacute;n de basquetbolistas a nivel nacional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luego de este recorrido por su fruct&iacute;fera y multifac&eacute;tica trayectoria, nos cabe el honor de destacar sus cualidades humanas desde la perspectiva de quienes fuimos colegas y estudiantes en aquellos a&ntilde;os. Lo primero por relevar era su cercan&iacute;a y amabilidad con todos, sin distinciones, otorg&aacute;ndoles el tiempo que requirieran al plantearle un problema, una duda o solicitarle un consejo, distingui&eacute;ndose por su car&aacute;cter sereno y desprovisto de estridencia. As&iacute; le fue f&aacute;cil ganarse el respeto y el cari&ntilde;o de toda la comunidad del Instituto Profesional de Santiago. Lo segundo, que tambi&eacute;n llamaba la atenci&oacute;n de quienes lo rode&aacute;bamos, era que nada parec&iacute;a descomponerlo, porque pronto daba con las posibles soluciones. M&aacute;s de una vez se le escuch&oacute; decir algo propio de los abogados, en el sentido de que &ldquo;m&aacute;s vale un mal arreglo que un buen pleito&rdquo;. Lo que explicaba indicando que en un buen juicio la parte que pierde se transforma autom&aacute;ticamente en enemigo ac&eacute;rrimo de la otra; en cambio, un mal arreglo no conforma plenamente a ninguna de las partes, pero permite seguir conversando y logrando acuerdos en el futuro. Su combinaci&oacute;n de experiencia, inteligencia y prudencia lo empujaba a perseguir los objetivos de manera gradual, avanzando paso a paso y sin imponerse a su contraparte haciendo alarde de sus cualidades. Don Sergio mostraba modestamente el camino para que fuese uno quien optara o no por seguirlo. En suma, un hombre ajeno a la confrontaci&oacute;n y exponente ejemplar de la denominada pol&iacute;tica de los acuerdos. Por &uacute;ltimo, debe destacarse su grandeza, expresada en su natural esp&iacute;ritu de servicio, de ser &uacute;til para los fines de la comunidad a la que sirvi&oacute;, su vocaci&oacute;n democr&aacute;tica y su aspiraci&oacute;n de una sociedad chilena m&aacute;s equitativa, haciendo hincapi&eacute; que para muchos afortunados es posible dar m&aacute;s para lograr un mejor pa&iacute;s.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Si algo retrata por entero lo expresado al final del p&aacute;rrafo anterior y cuyas palabras est&aacute;n hoy plenamente vigentes, es el &uacute;ltimo punto (17) del &uacute;ltimo cap&iacute;tulo (III) de su libro &lt;em&gt;Administraci&oacute;n: Creaci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas&lt;/em&gt; (Ediciones Instituto Profesional de Santiago, 1993), escrito hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, que a continuaci&oacute;n transcribimos del original:&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;img loading=&quot;lazy&quot; decoding=&quot;async&quot; class=&quot;aligncenter size-medium wp-image-2713&quot; src=&quot;https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/librodesceppi-205x300.jpg&quot; alt=&quot;&quot; width=&quot;205&quot; height=&quot;300&quot; srcset=&quot;https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/librodesceppi-205x300.jpg 205w, https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/librodesceppi-200x293.jpg 200w, https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/librodesceppi-150x220.jpg 150w, https://rches.utem.cl/wp-content/uploads/sites/8/2024/12/librodesceppi.jpg 483w&quot; sizes=&quot;auto, (max-width: 205px) 100vw, 205px&quot; /&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;text-align: center&quot;&gt;&lt;em&gt;Portada del libro Administraci&oacute;n: Creaci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas (Santiago de Chile: Ediciones Instituto Profesional de Santiago, 1993).&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;LA &Eacute;TICA EMPRESARIAL&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;p&gt;Es dif&iacute;cil postular la existencia de una &eacute;tica aplicada a las actividades econ&oacute;micas, porque existe en general la presunci&oacute;n que el respeto por las normas morales no se concilia bien con el &eacute;xito y la prosperidad en los negocios. M&aacute;s a&uacute;n, se da por cierto que en el comercio triunfa com&uacute;nmente el m&aacute;s h&aacute;bil y el que no trepida en recurrir a procedimientos que est&aacute;n re&ntilde;idos generalmente con una observancia estricta de la moral.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Esta mala fama y falsa impresi&oacute;n es posiblemente el resultado de la resonancia que se le ha dado a la historia de ciertos aventureros o especuladores que levantaron una fortuna, de la noche a la ma&ntilde;ana, a base de audacia, falta de escr&uacute;pulos y golpes de azar.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La realidad del diario vivir es muy diferente. Crear y mantener una empresa y surgir en la vida de los negocios no es una aventura, sino un largo proceso de estudio, esfuerzo, perseverancia, austeridad y sentido de la previsi&oacute;n, junto con el respeto de ciertas normas morales y disposiciones de car&aacute;cter legal.&lt;br /&gt;
Pero es necesario reconocer tambi&eacute;n que el &aacute;mbito de las actividades econ&oacute;micas no es un mundo ed&eacute;nico, donde todas las transacciones se desenvuelven sin conflictos, en la m&aacute;s perfecta armon&iacute;a. Por el contrario, la experiencia nos ense&ntilde;a que suelen existir intereses contrapuestos y conflictos de diversa naturaleza. Sin embargo, estos problemas se resuelven generalmente por el avenimiento de las partes y, cuando ello no puede lograrse, por medio del arbitraje o recurriendo a la decisi&oacute;n de los tribunales de justicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Existe una situaci&oacute;n enteramente diferente, desde el punto de vista moral y jur&iacute;dico, cuando alguien falsea las reglas del juego e incurre en actos delictivos. Esto sucede cuando se desconocen obligaciones legalmente contra&iacute;das, se adulteran productos, se practica el dumping o se cometen otros actos de semejante naturaleza.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cualquier actuaci&oacute;n de un empresario al margen de la &eacute;tica comercial o de la ley, aunque pueda aportarle alg&uacute;n beneficio inmediato, en el largo plazo redundar&aacute; en su descr&eacute;dito y posterior fracaso. El capital m&aacute;s valioso de todo hombre de empresa es su prestigio comercial, que por ning&uacute;n motivo puede arriesgarlo, porque aquello que forj&oacute; a lo largo de toda una vida de trabajo podr&iacute;a perderlo para siempre en un momento desafortunado de irreflexi&oacute;n.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No obstante, una vida honorable no puede limitarse a una actitud pasiva que se reduce simplemente en evitar el obrar mal. Todos tenemos cierto grado de obligaciones con los dem&aacute;s y mientras mayor es la posici&oacute;n y la funci&oacute;n que alguien desempe&ntilde;a, mayores son sus obligaciones y responsabilidades sociales.&lt;br /&gt;
Los dirigentes de empresas, de cualquiera naturaleza, sin perjuicio de atender el desarrollo de su organizaci&oacute;n y de lograr un alto nivel de productividad, deben tener presente su responsabilidad con sus asociados, el personal bajo sus &oacute;rdenes, los clientes, los proveedores y dem&aacute;s personas o entidades con que se relaciona su negocio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En la medida que un ejecutivo, a trav&eacute;s de una conducta recta y ecu&aacute;nime, conquista el respeto y aprecio de sus colaboradores y de todos los que mantienen vinculaciones con &eacute;l, adquirir&aacute; un prestigio social muy superior al de aquellos cuya &uacute;nica preocupaci&oacute;n es la de incrementar su fortuna.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El comportamiento que observen los directivos de las empresas tendr&aacute; un efecto determinante no s&oacute;lo dentro de sus propias organizaciones, sino tambi&eacute;n en el &aacute;mbito empresarial y el entorno social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La responsabilidad social del empresario ha adquirido, en la actualidad, una proyecci&oacute;n mucho mayor que en el pasado. Se ha hecho evidente su obligaci&oacute;n de preservar el medio ambiente de toda clase de contaminaci&oacute;n y evitar la explotaci&oacute;n de recursos naturales no renovables. En general, de mantener el equilibrio ecol&oacute;gico.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Por otra parte, existe una obligaci&oacute;n de toda la comunidad &ndash;y muy especialmente de quienes tienen medios para hacerlo&ndash; de trabajar en favor de los sectores de la poblaci&oacute;n que viven en condiciones de extrema pobreza. Es un problema de muy dif&iacute;cil soluci&oacute;n, pues no se resuelve &uacute;nicamente promoviendo una mejor distribuci&oacute;n del ingreso o adoptando solamente otras medidas de car&aacute;cter econ&oacute;mico. Cualquiera que haya sido la causa, se ha producido un proceso de estagnaci&oacute;n y disyunci&oacute;n social y cultural que afecta a gran parte de esos sectores, que requiere un complicado proceso de readaptaci&oacute;n. Ello, sin perjuicio de la ayuda inmediata que pueda procurar el Estado u organizaciones privadas, como soluci&oacute;n de emergencia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Luchar contra la miseria es un deber, especialmente de los que disponen los medios, esto es, los ejecutivos tanto del sector p&uacute;blico como privado. Es tambi&eacute;n una forma de combatir focos donde suele generarse la delincuencia. Se trata, en realidad, de esforzarse por crear una sociedad donde exista cierto bienestar general y se pueda vivir con seguridad y mayor armon&iacute;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Estimado lector, &iexcl;pero qu&eacute; vigencia tienen hoy estas palabras escritas hace m&aacute;s de tres d&eacute;cadas! Juzgue usted.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Hemos querido recordar y rendir homenaje a Sergio Ceppi Mayol de Lup&eacute;, maestro de la vida, al cumplirse treinta a&ntilde;os de su fallecimiento, quien en su paso por la Tierra fue un pilar fundamental en nuestra instituci&oacute;n de educaci&oacute;n superior: un hombre prudente, amante del di&aacute;logo y siempre dispuesto a construir puentes entre profesores, estudiantes y autoridades. Su legado no se mide &uacute;nicamente por los conocimientos que transmiti&oacute; en las aulas, sino por la profunda huella que dej&oacute; en los corazones de quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.&lt;/p&gt;
&lt;h4&gt;&lt;strong&gt;REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS&lt;/strong&gt;&lt;/h4&gt;
&lt;ul&gt;
&lt;li&gt;Ceppi Mayol de Lup&eacute;, S. (1993). Administraci&oacute;n: Creaci&oacute;n y Direcci&oacute;n de Empresas. Santiago de Chile: Ediciones Instituto Profesional de Santiago. Se encuentra en la Biblioteca Nacional de Chile, en la Sala Gabriela Mistral.&lt;/li&gt;
&lt;li&gt;Ceppi Mayol de Lup&eacute;, S. et. al. (1983). Chile, 100 a&ntilde;os de industria (1883-1983). Santiago de Chile: Padmos, Sociedad de Fomento Fabril.&lt;/li&gt;
&lt;/ul&gt;
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