Artículo Volumen 11, Nº2, 2017

Nota técnica: Banco mundial, ajustes estructurales y escuela de los chicago boys / The world bank, structural adjustments and the Chicago Boys’ school

Autor(es)

Roberto Acevedo, Bernardo Javalquinto

Secciones

Sobre los autores

Trabajo empírico-investigación.

Fecha de recepción: 02 de octubre de 2017
Fecha de aceptación: 31 de octubre de 2017

JEL Code: F30, G21, I23

Resumen

Se constata empíricamente que el ciudadano medio no logra un nivel de acceso razonable ni de comprensión integral en materia económica, cuestión esencial para que un país evolucione hacia una sociedad organizada. Existen numerosos ejemplos de aquello en la historia de las naciones y el orbe. Particularmente, en La República de Chile no es criterioso no verbalizar y visibilizar determinados acuerdos adoptados en la pasada década de 1980.

Es de escaso conocimiento global en la sociedad chilena que en este período se firmó un acuerdo confidencial, en el cual se vieron involucrados el Banco Mundial y el Ministerio de Hacienda del Gobierno de Chile. Es relevante señalar que la información sobre este acuerdo confidencial se mantuvo en el más absoluto secreto en torno a un protocolo riguroso de confidencialidad.

Esta información, tras un largo período, fue desclasificada, en virtud de lo cual uno de los autores (BJ) solicitó autorización expresa para realizar una investigación y, en principio, escribir una obra al respecto. Esta información, expuesta en este breve artículo, muy probablemente originará un debate académico de cierta envergadura con los consecuentes efectos en lo político y económico.

Existe un tema extremadamente complejo en nuestra nación y dice relación directa con la concentración de capital en unos pocos grupos económicos y la cada día más injusta distribución de la riqueza, lo que se refleja en las altas tasas de desempleos formales, disminución de los ingresos reales (desequilibrio de ingresos versus egresos), incremento no sustentable de la deuda de los ciudadanos (se estima del orden de US$ 12.000 por habitante, considerando un padrón de ciudadanos del orden de dieciséis millones de habitantes), entre otros factores negativos.

Este artículo técnico tiene como foco principal dar a conocer el estado de la situación económica a nivel país, durante un período de la historia en el cual surge la llamada Escuela de los Chicago Boys, su acción y consecuencias a nivel país. El presente estudio no intenta ser concluyente ni definitivo, considerando que la invitación es a analizar los datos y abrir el debate.

 

Abstract

It is of an empiric character to corroborate, the fact that the average citizen does not achieve a reasonable level of both access and a comprehensive understanding of economic issues which are crucial and essential for a country to undergo evolution to a well-organized society. In the history of the nations of the world, there are a number of examples and in particular, in the Republic of Chile about agreements reached among the World Bank and the Government in the last decade of the 1980s.   These agreements were kept as confidential and therefore not made public and socialized with the people of the nation. We must emphasize that the information with reference to this confidential agreement was kept secret and a rather strict protocol of confidentiality was made operative.

The information related to these agreements, was declassified after several decades, and one of the author of this article (BJ) requested to the World Bank express authorization to undertake research and in principle to use the data so as to make it public.   The information which is disseminated in this article is highly likely to lead to a major academic debate with the consequent effects in the political and economic spheres.

In our view, there is an extremely complex issue in Chile and this is closely related, to the undesired concentration, in very few economic groups of the economic power of the whole nation.   We strongly believe that this current situation is likely to explain the increasingly unjust distribution of the wealth and as a consequence, we observe a high rate of unemployment, a real decline of the incomes (imbalance of incomes versus expenditures), unsustainable increase of citizens ‘debt (estimated at US$ 12,000 per inhabitant, considering a population register of the order of sixteen millions of inhabitants) among other negative factors.

This technical article is focused to make known the state of the economic situation, during the period of our history in which the Chicago School emerges, its actions and consequences at the country level. We must emphasize that the current article does not pretend to be conclusive and definitive, considering that we aim to welcome a thorough analysis of the data and therefore to open an academic discussion.

Es relevante intentar racionalizar las causas más probables de este estado de la economía nacional y el deterioro de la calidad de vida de los habitantes de nuestro país.   Cuando se analiza con cierto detalle el mencionado acuerdo y sus consecuencias en la población y estado de salud de nuestra economía, es relativamente fácil concluir que esta información no ha sido considerada formalmente por las máximas autoridades de la nación por varias décadas.

Cuando observamos las cifras y su comparación a través del PIB (producto interno bruto) en el período comprendido entre 1900-2000 (ver Figura 1), es posible observar nítidamente la peor crisis económica de los años treinta y cómo se ha comportado la economía a lo largo de un siglo.

Figura 1

Fuente: Banco Central.

 

Existe un presunción fundada: las autoridades superiores de la nación muestran en su hacer y quehacer un cierto grado de desconocimiento del ajuste estructural entre el Banco Mundial y el Gobierno de Chile, a través de su ministerios de Hacienda y Economía, lo que originó un proceso de saneamiento de la economía, por medio de acciones concretas hacia una economía abierta de mercado con una diversificación de las exportaciones. Esta información privilegiada con referencia al ajuste estructural produjo una alta concentración de la riqueza y enajenación de bienes y servicios en una escala sin precedentes. Surgen con vigor los grupos económicos y se observa un aparente progreso en áreas de interés, sin embargo, los sellos de un país en una eterna senda de progreso y desarrollo son cada día más visibles.

Los grandes temas a nivel país (innovación, creación, desarrollo científico-tecnológico sólido y de envergadura, negocios sociales, emprendimiento, estándares universalmente aceptables en educación, vivienda, balance entre exportaciones e importaciones, entre otros elementos) siguen esperando atención, todo lo cual es altamente riesgoso ad portas de la cuarta revolución industrial-tecnológica.

En relación con el Acuerdo Confidencial entre el Banco Mundial y el Gobierno de la República de Chile, se discute con rigurosidad el verdadero rol jugado por los llamados Chicago Boys.

En Chile se instaló con fuerzas la opinión de que la Escuela de Chicago habría sentado, a través de sus exdiscípulos nacionales, las bases económicas del Chile de hoy.   Escuchamos en más de una oportunidad respecto de la implementación de la política del chorreo, es decir en una concepción económica piramidal, que el crecimiento de la economía produciría un efecto importante en la microeconomía y el deseado incremento observable en la calidad de vida de los ciudadanos de nuestro país. En realidad, todo indicador objetivo sugiere que las bases de la economía de nuestra nación son el resultado de las políticas e intervención directa del Banco Mundial y de todos sus lazos políticos-económicos, más que de genialidades individuales o de pequeños grupos de exdiscípulos de la Escuela de Chicago. La Figura 1, entre otros elementos de comparación, nos muestra que la evolución del PIB entre los años 1973 y 1994 se asocia a una pendiente positiva y posteriormente se produce un marcado deterioro hacia el año 2006. Recordamos en este punto muy vívidamente la crisis de los 80, período muy complicado para los ciudadanos de este país, con éxodos masivos de talentos al extranjero y la creación de una serie de programas para mitigar la creciente cesantía.

Hacia el año 1982, el país estuvo transitando por una senda de alto riesgo, la cual podría traducirse en un default y cesación de nuestros compromisos con las instituciones internacionales. Los economistas con gran influencia en el Gobierno de esa época fueron Hernán Buchi y Carlos Cáceres, los cuales no se distinguieron precisamente por su asertividad, empatía y cercanía con el Sector Productivo o los ciudadanos de la nación. Más bien nos quedó el sabor amargo de su soberbia y arrogancia.

En uno de los trabajos presentes en “Programas de Ajuste Estructurales en Chile, El Banco Mundial sus préstamos en 1985, 1986 y 1987 y su impacto en la economía chilena”, un estudio de esta situación económica realizado por los señores Felipe Larraín B. y Rodrigo Vergara M., “Chile en pos del desarrollo: Veinticinco Años de Transformaciones Económicas”, Parte I: “El Nuevo modelo”1, trata sobre las grandes transformaciones de Chile y el efecto económico que ha causado el modelo chileno en relación con el histórico debate económico entre conservadores, marxistas y liberales.

Los autores antes mencionados hablan de la liberalización de la economía y reducción del Estado como ejes centrales, junto con otras medidas. Durante ese periodo los Chicago Boys aplican las fórmulas de Milton Friedman, pero al bajar las tasas de aranceles la economía cae en un 14%, aduciendo que la causa de que el PIB caiga es su política (ver figura 2), pero no se dan cuenta de que la crisis de los 80 era global y desconocen en esta publicación un análisis de los tres préstamos de ajuste estructural otorgados a Chile por el Banco Mundial, en el que se explica cómo Chile pasó de una economía cerrada, monoexportadora, a una abierta, incluyendo las siguientes medidas: abrir la economía mediante la aplicación de bajas en las tasas arancelarias, que para su época eran extremadamente altas, Standard (105% que llegaban a 750%); que el 80% de las exportaciones de Chile provinieran del cobre, con un Estado meramente regulador.

Figura 2

AÑO 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986
PIB 8,2 8,3 7,9 6,2 -14 -2,8 5,9 2 5,6
INFLACIÓN 30,3 38,9 31 9,5 20,7 23,1 23 26,4 17,4
DESEMPLEO 14,2 13,6 10 11,3 19,6 14,6 13,9 12,9 12
ARANCELES 15 11 10 10 10 18 25 26 20
US$ 31,7 37,2 39 39 44,3 78,8 98,5 161 192,9

Fuente: Banco Central.

 

También se planteó revertir la intervención del Estado, privatizar las empresas estatales en manos de Corfo, mejorar el desempeño económico y social, aumentar el ingreso per cápita (PPP), formar un Banco Central Autónomo, reducir la inflación, reformar y disminuir el tamaño del Estado, efectuar una reforma tributaria, iniciar concesiones de infraestructura, desarrollar nuevas políticas ambientales, analizar los tratados de libre comercio. De esta forma, Chile pasó a ser una de las economías con mayor cantidad de tratados con países de la orbe.

La Crisis de los 80. Este análisis incluye las reformas financieras, de capitales, sociales, en torno al sistema previsional, administradoras de fondos de pensión (AFP), reformas laborales, en torno a la reducción de la pobreza, reformas en el sector salud, en el Fondo Nacional de Salud (Fonasa), municipalización de los centros de atención primaria, instituciones de salud previsional, desarrollo de un Plan de Acceso Universal con Garantías Explicitas (AUGE), reforma a la Educación en torno a la autonomía de establecimientos educacionales, universidades privadas.

Por una parte, algunas de estas reformas fueron motivadas por el gobierno de turno, luego de que Chile cayera en una gran crisis económica en 1985. Viendo esta situación, el Jefe de Estado se dirigió al Banco Mundial para que interviniera en la crisis.

A este respecto, el articulo explica, a través del documento enviado con la autorización del Banco Mundial, “Program Performance Audit Report – Chile, First Second and Third Structural Adjustment Loans (Loans 2625-CH, 2767-CH and 2892-CH, June 26, 1990”, que todos los cambios que el Banco Mundial hizo para estabilizar la economía chilena durante el gobierno militar toman efecto a partir de la década del 90, y que la verdadera historia es que Chile transformó su economía gracias a estos préstamos de Structural Adjusments Loans (SALs). Los préstamos en sí estaban “enfocados en tres problemas fundamentales, la necesidad para acelerar y diversificar las exportaciones, el desequilibrio y la insuficiencia en ahorro-inversión y caos financiero. El tercero, se concentró en mercado de capitales a largo plazo, seguros social y salud”, estabilizando la economía en un modelo en el cual las políticas fiscales y monetarias la mantuvieran estable frente a las crisis internacionales. Cuando se recuperó la democracia (Figura 3.), el país no sabía de la Confidencialidad del Ajuste Estructural ni del rol jugado por el Banco Mundial. Resulta razonable pensar que el Gobierno de esa época intentó continuar con las reformas siguiendo el modelo económico de Alemania post segunda guerra mundial: una economía social de mercado. No obstante, en Chile existía una economía libre de mercado abierto y mixta, dado que se mezclan las políticas monetarias y fiscales.

Figura 3

Fuente: Banco Central.

 

En la actualidad existe un consenso en torno a que la OECD recomendó al Gobierno en oficina continuar con los tres ajustes estructurales mencionados en el texto principal.

 

La actual presidenta de la República3, junto a sus ministerios de Hacienda, Economía y Gabinete Político, ha intentado dar los pasos iniciales para tender hacia una economía de mayor consenso a nivel país. Muchas de estas iniciativas, sin embargo, no han logrado cristalizar por errores en su implementación y, lo que es aún más complejo, por la disminución dramática de la inversión y las oscilaciones de los valores de los recursos no renovables, básicamente exportaciones de cobre y explotación inteligente de litio y otras no tradicionales.

Chile se aproxima a una renovación de sus autoridades superiores y pensamos que las reformas señaladas en el texto principal deberán ser perfeccionadas. Además, debe hacerse un esfuerzo inteligente por incrementar la inversión, la creación de negocios sociales y el emprendimiento. Los cambios deben apuntar hacia una economía sana, proactiva y con una sólida presencia en los mercados nacionales e internacionales. Este es el camino correcto que nos puede llevar a un crecimiento orgánico y sostenido en el tiempo con paz y justicia social.

Existe una inquietud importante en torno a la gestión del gobierno antecesor al segundo mandato del gobierno actual, y dice relación con la discontinuación de reformas sugeridas por la OECD y organismos internacionales. Es un tema de análisis y debate de relevancia. Deseamos una sociedad libre y organizada, proactiva y eficiente.

 

 

 

 

 

  1. https://www.cepchile.cl/chile-en-pos-del-desarrollo…/093208.html